Posicionar en Mercados Internacionales: España e Italia en el Sector de Alquiler de Transporte
Tráfico orgánico (España)
+250%
Antes: Base
Tráfico orgánico (Italia)
+200%
Antes: Base
Velocidad web
88% más rápida
Antes: Lenta
Reservas directas
+39%
Antes: Base
—— El punto de partida
El reto
—— Lo que hicimos
La solución
—— El caso, contado entero
Nos hicimos cargo de la visibilidad orgánica de una empresa de alquiler de transporte que trabajaba en dos mercados a la vez: España e Italia. Vehículos para grupos, rutas concretas y traslados a puntos turísticos, en dos de los destinos con más competencia de Europa.
El encargo no era «salir en Google». Era conseguir reservas directas, que es otra cosa: la empresa dependía de agregadores internacionales que se llevaban la comisión de cada reserva que ellos mismos habían buscado.
Dos mercados que no buscan igual
Lo primero que se ve al mirar los datos de los dos países es que un italiano y un español no escriben lo mismo cuando quieren el mismo servicio. Ni usan las mismas palabras, ni llegan en el mismo momento del viaje, ni preguntan lo mismo antes de reservar. Tratar los dos mercados como uno solo traducido es el error que ya estaba cometido.
Por dónde empezamos
Antes de escribir una sola palabra nueva había que arreglar dos cosas que hacían inútil cualquier contenido: el sitio no le decía a Google qué versión servir a cada país, y en móvil iba lento justo donde se hace la mayoría de las búsquedas del sector.
Con eso resuelto, el contenido se escribió por mercado, no se tradujo del otro. Cada servicio y cada zona tienen su página, con la información que alguien necesita para decidirse: qué incluye, para cuántas personas, desde dónde sale y qué cuesta. Y los enlaces se buscaron donde importan, en medios y portales turísticos de los dos países.
Qué se movió en siete meses
El dato que de verdad cambió el negocio no es el tráfico: es el 39% más de reservas directas. Son reservas que antes entraban por un agregador, con su comisión, y que ahora entran por la web del cliente.
Lo que nos dejó este caso
Que en un proyecto internacional el orden importa más que el volumen. Publicar cien páginas nuevas antes de arreglar el hreflang habría sido tirar el trabajo: Google habría seguido enseñando la versión equivocada a cada país. Primero se arregla lo que impide que el contenido llegue, y sólo después se escribe.